¿Sobre boxeo viste "Rocco y sus Hermanos" de Visconti, o el documental "Broken Noses" de Bruce Weber?

Sí los vi.

Hablando de inspiración, en esta pared de la muestra pegaste fotos tuyas y ajenas, recortes de revistas. La sensación es que mostrás el trabajo de otro y lo reinterpretás haciéndolo propio. ¿Qué importancia le das a las referencias?
Me gusta juntar cosas que a su vez me disparen otra cosa. Las veces que intenté copiar literalmente a alguien, nunca me salió... Muy en mis inicios trataba de copiar a Bruce Weber, pero en un momento me encontré yo. Creo que ningún fotógrafo debería decir lo que estoy diciendo, ja.

Ahí también se ve un retrato que hizo Richard Avedon. ¿Quiénes son tus favoritos?
Uh son un montón, soy muy malo para acordarme los nombres. Pero obviamente Avedon, Martín Chambi, no se, muchos...





¿Estudiaste fotografía?
No.

¿Autodidacta?
Sí. Aprendí a ver con libros, revistas, sacando fotos.

Las instituciones te amparan, te dan un ritmo, te dicen que estás aprendiendo y en un momento te afirman que ya podés vos sólo. ¿Cómo se dio en tu proceso autodidacta ese ritmo y el punto en que sentiste que estabas consolidado?
Cuando sacaba menos rollos... Aunque en realidad no fui nunca de sacar muchos rollos. Supongo que llegué a ese punto cuando el resultado me tranquilizaba, cuando sentía que estaba bien. Y siempre buscando aprobación en mis amigos, más que nada; la institución de alguna manera eran mis propios amigos. Esto para mí sin poder compartirlo no tiene sentido. Y mis amigas son las más malas encima, son las peores.

Es que la crítica constructiva ayuda.
Sí.

¿Qué cambio notas en tus propias fotos desde que empezaste?
Aprendí a ver la luz. Todavía tengo que seguir aprendiendo, pero es una cuestión de detenerse y mirar y ver la luz desde otro lado.





¿Tenés a veces un desfazaje entre lo que querías lograr con la foto y lo que termina saliendo en el revelado?

No, a ahora no me da más pánico ir al laboratorio. Por eso nunca trabajé con polaroids, me gusta el vértigo de no saber que va a pasar.

¿Y cuándo se dio el momento específico en que lo tomaste como un trabajo?
Hace 10 años me di cuenta que podía vivir de esto. Antes era jugar a hacer un par de notas, pero nunca me dedicaba de lleno. Ahora como cierta gente reconoce mi trabajo, es más fácil que me llamen, entonces se da cierta continuidad. Pero también puedo estar meses sin hacer nada, haciendo cosas para mí.

¿Cómo te aproximás a la fotografía por encargo y a la fotografía de arte?
Cuando hago las cosas para mí, no necesito agradarle a nadie, y cuando es por encargo, esa persona tiene que estar contenta con lo que vos haces. Por más que tengas mucha libertad, siempre hay una diferencia.





Pero de alguna manera en esta muestra con la agencia de modelos Civiles, se dió esa fusión de trabajo por encargo que termina en una galería de arte.
Sí, porque hice lo que quise. Hasta los disfracé de mujeres a los pibes. Por más que fuese para los books de ellos, siempre le busqué una vuelta para que hacer lo que tuviese ganas. Y hacer la muestra también tiene algo de afectivo, de devolver algo, por ejemplo, puse muchas fotos de Eduardo, que es un pibe que no labura más como modelo; y que venga a verse después de seis años, está bueno.

Desde los años noventas estás haciendo fotografías de moda. ¿Qué cambios ves desde esa época hasta el momento actual?
La última semana de la moda te lo demuestra: esta todo recontra comercial. No hay un apoyo a los diseñadores, y mismo el diseñador se puso en una carrera de ser comercial. Es muy difícil fotografiar cosas únicas, que a mí es lo que más me interesa. Me gusta encontrar cosas donde sentís que el que lo hizo, no estaba conciente de lo que hacía, sin tanto diseño. Vas a buscar ropa, y es todo igual; tal vez hay tres casos que no. Para mi la ropa es muy importante en la fotografía de moda, entonces es muy complicado para mí, expresar lo que quiero decir.

¿En un medio como la moda que se trata del artificio y lo superficial, consideras como un acto político tu acto de filtrarle una realidad más cruda y simple?

Sí, para mí es muy político lo que hago. No concientemente tal vez, pero desde la elección de a quién fotografío, dónde lo fotografío y cómo lo fotografío. Es lo único que para mí tengo que decir en la moda, lo demás no me interesa.





Los escenarios de tus fotos no intentan disimular o borrar el tono local, se nota una idiosincracia.

Soy muy práctico, busco lo que tengo a mano. En la casa de mi tía, en lo de un conocido, a la vuelta... Obviamente hay una intención al elegir esos lugares, pero trato de que no sea lo que me frene, una locación. La ciudad la camine ida y vuelta muchas veces, entonces me cuesta encontrar algo nuevo.








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